El precio de una mala traducción

Elegir traductores profesionales en Google se ha convertido en una odisea por la inmensidad de resultados y la dificultad de discernir entre traductores profesionales y personas que se ofrecen como traductores por “conocer” dos idiomas, pero que carecen de la más mínima preparación lingüística y técnica para ofrecer traducciones profesionales con garantías de calidad.

La web nos ayuda a todos en la vida diaria. Recurrimos a Google varias veces al día para preguntarle cualquier duda, o siempre que necesitamos un servicio profesional. El problema es que, a diferencia de los antiguos directorios profesionales que se buzoneaban en empresas y domicilios particulares, la “gratuidad” de la red de redes propicia también la aparición de advenedizos que se ofrecen para los más diversos menesteres sin preparación alguna. Y el sector de la traducción es uno de los que sufre un mayor intrusismo. Cualquiera con un “buen nivel” de un idioma extranjero se cree capacitado para traducir textos profesionalmente y, evidentemente, esto no es así.

Quien desee información detallada sobre qué es un traductor profesional, qué diferencia a una agencia de traducción certificada según las normas ISO 9001 e ISO 17100 a una que no lo está o qué requisitos debe cumplir un profesional de la traducción, puede obtenerla en esta web especializada.  Renunciar a los controles de calidad en una traducción médica o en una traducción técnica (imagine la traducción de las instrucciones de un avión o de un reactor nuclear mal traducidas) es una imprudencia que puede costar vidas. Ahorrarse unos euros puede salir caro por no contratar a una empresa de traducción fiable.