Home » Empresas » Un viaje bien merecido

Un viaje bien merecido

 

Qué pena cuando te das cuenta que la vida ha pasado por delante de tus narices y tú no lo has sabido aprovechar, la vida tan solo es una y cuando pasa termina y nada se puede hacer por volver atrás, por desgracia esto es así y debemos darnos cuenta antes de que sea demasiado tarde. Soy madre soltera y la verdad es que siempre me he dedicado al cuidado de mi hijo, nunca he salido con amigas, nunca he salido de viaje, he visto la playa tan solo una vez en la vida, me he dedicado solo a trabajar por y para que a mi hijo no le falte de nada, pague sus estudios con mucho esfuerzo y aunque es verdad que ahora él se ha ido al extranjero con un muy buen puesto de trabajo, puedo decir que estoy muy orgullosa de la vida que le he dado en la que nunca le ha faltado de nada.

Pues bien, ahora que al menos estoy más desahogada y puedo decir que lo que gano es solo para mí, he decidido empezar a vivir, ahora que sé que él está bien posicionado, así que he pensado en empezar a salir a viajar y a conocer mundo, ver las grandes ciudades primero de España después del extranjero, lo que pasa es que los precios más baratos salen cuando yo estoy trabajando y no puedo aprovecharme de las ofertas que salen, para ser sinceros no tengo mucho ahorrado y la verdad es que prefiero dejarlo para emergencias y no para viajar, aunque es verdad que no desecho la idea he pensado en la solicitud de los créditos rápidos ya que hay entidades muy interesantes que te ofrecen una cantidad de dinero a devolver en pequeñas mensualidades que al final ni te enteras.

Cofidis me ha acabado gustando, ya lo tenemos hasta en la sopa, podemos ver sus anuncios publicitarios en la tele, incluso escucharlos en la radio y al final te acaba dando la confianza que necesitas. Además que conozco a una amiga que lo solicitó el año pasado y está muy contenta ya lo ha terminado de pagar y dice que este verano lo vuelve a pedir, así que ahora ya no tengo dudas, ya sé que de su mano voy a caminar segura, a vivir la vida y a darme algún que otro capricho que creo que después de tanto tiempo me lo merezco.