Las hidrolimpiadoras, como cualquier otro objeto, tiene una vida útil. Es decir, un tiempo en el funciona correctamente. La duración media está entre los 3 y 5 años, siempre que se respete el tiempo y la frecuencia de uso y se le da un buen mantenimiento.

De todas formas,  este valor es relativo ya que influyen otros factores como la calidad de los materiales o el tipo de bomba que tiene la limpiadora. Aun así, conseguir que una hidrolimpiadora dure mucho tiempo es relativamente fácil si se siguen estos 5 consejos.

No exceder el tiempo ni la frecuencia de uso

Respetar el tiempo de uso y el nivel de exigencia de cada hidrolimpiadora es vital. Si se sobrepasa el tiempo recomendado de uso continuado, el motor podría sobrecalentarse e, incluso, quemarse por la alta temperatura que alcanzaría.

Además, también se podrían estropear algunos componentes como conexiones o juntas y causar serios problemas como fugas de agua o pérdida de presión.

Por dar referencia, una hidrolimpiadora de 1400 W de potencia y 110 bares de presión con bomba de plástico puede trabajar unos 20 minutos seguidos, 1-2 días a la semana. Sin embargo, una como la del Lidl (2400 W, 170 bares y bomba de aluminio), puede trabajar unos 60 minutos de forma continua, 2-3 días a la semana.

No usar agua caliente en exceso

La mayoría de limpiadoras a presión admiten agua caliente hasta los 40-50°C. Aun así, no es recomendable limpiar a menudo con agua a dicha temperatura. Sobre todo, si la bomba es de plástico ya que, con el tiempo, el material puede agrietarse y perder sus propiedades.

Además, usar con frecuencia agua caliente, también haría que algunas juntas y collarines se estropeasen antes, lo que obligaría a cambiarlos más a menudo.

Encender la hidrolimpiadora correctamente

Encender bien la máquina es fundamental si no queremos estropearla. Para ello, primero hay que conectar la pistola a la hidrolimpiadora y, luego, acoplar la lanza. Después, hay que conectar la manguera de agua al grifo y abrirlo y enchufar la máquina a la red eléctrica. Por último, con la limpiadora apagada, hay que presionar el gatillo durante 1 minuto. Una vez salga algo de agua, hay que soltar el gatillo y encender la máquina.

Liberar la presión y el agua al terminar de limpiar

La mayoría de hidrolavadoras domésticas cuentan con la función de “auto stop” que para el motor cuando se deja de presionar el gatillo de la pistola. Aun así, la bomba mantiene agua presurizada en su interior.

Por eso, al terminar de limpiar, es importante sacar esa agua presurizada. Si no, la bomba estaría reteniendo una alta presión hasta la próxima vez que se utilizase y podría causar importantes daños en la válvula de sobrepresión.

Para sacarla, simplemente hay que desenchufar la hidrolimpiadora, cerrar el grifo y presionar el gatillo de la pistola hasta que ya no salga agua.

Limpiar el filtro de la entrada de agua

Es importante limpiar el filtro de entrada de agua al terminar de limpiar. Dicho filtro es una pequeña pieza tubular blanca se encuentra en el interior de la entrada donde se acopla el conector rápido de la manguera de jardín con la hidrolimpiadora.

Para limpiarlo, solo hay que enjuagarlo bajo el agua y quitar la suciedad retenida con ayuda de un cepillo pequeño.

Aplicando estos 5 consejos y respetando el tiempo de uso, cualquier limpiadora a presión debería durar bastante.