Desde que el ser humano comenzó a vivir en sociedad, fue necesario el establecimiento de una serie de reglas a nivel social que permitiese el correcto comportamiento de todos los individuos que formaban parte de la misma. A través de este tipo de comportamientos, se pretendía garantizar la correcta convivencia de todos los miembros de un mismo grupo social.

No obstante, en un primer momento, las acciones que no encajaban en el interior de esta serie de reglas, no tenían ninguna consecuencia. Con el peligro que ello puede llegar a suponer a la hora desestabilizar el orden social. Ante esta situación, la disciplina del derecho penal surge como respuesta a la necesidad de que ciertas acciones comenzaran a tener consecuencias. Posicionándose como la única vía para asegurar el orden social al máximo.

Abogados penalistas, sus funciones principales

El abogado penalista es el profesional especializado en derecho penal que desarrolla su función profesional para aplicar el conjunto de normas descritas anteriormente a los diferentes casos que se nos pueden presentar en la vida real. Actuando como nexo de unión entre la vertiente práctica del derecho penal y el ámbito teórico.

Por lo tanto, se encarga de llevar a cabo los casos en los que existe un delito involucrado relacionado con las normas descritas anteriormente. Permaneciendo inherente a la gravedad del mismo. Su función principal consiste en asesorar y defender ante el juzgado a sus clientes.

El objetivo último que se persigue es defender sus intereses a largo plazo, así como conseguir el mejor escenario de acuerdo a las características y necesidades de los clientes. Por lo tanto, su función consiste en guiar a los mismos a largo de todo el proceso.

Conviene destacar que el hecho de que la persona sea inocente o no, no tiene ninguna incidencia directa a la hora de poder acudir a un profesional especializado en el derecho penal. El abogado penalista trabajar defendiendo a cualquiera de las partes involucradas en un conflicto. En el caso de tener que defender a la víctima, su función consiste en comenzar el procedimiento legal y obtener el mejor resultado posible en el mismo.

No obstante, en el caso de que el abogado sea contratado por parte de la persona que ha cometido el delito, sus tareas cambian ligeramente. Siento su misión principal preparar toda la información y los documentos necesarios para demostrar que su cliente es inocente. En el caso de ser declarado culpable, es responsabilidad del abogado penalista que éste reciba la menor de sanción posible.

¿Cuándo se debe contratar a un abogado penalista?

En la mayoría de los casos, la contratación de un abogado penalista se produce siempre que exista una situación en la que se ha producido un delito. Además, este tiene que ser definido como una acción que va en contra de la ley y que debe ser castigado con una pena. No obstante, debido a la versatilidad de este tipo de profesionales, discernir entre todos los casos en los que suelen contratar sus servicios resulta especialmente complejo.

En la mayoría de los casos, algunos de los escenarios más habituales en los que suelen llevar a cabo la contratación de sus servicios suelen estar relacionados con la presencia de asesinatos, de trata de seres humanos, asaltos agravados o situaciones de maltrato. Así como los diferentes tipos de homicidios que existen o los tráficos ilegales de drogas.

Como se puede comprobar, la presencia de un abogado penalista es fundamental en cualquier juicio. Tanto de la parte de la víctima como desde el acusado. Únicamente mediante la contratación de este tipo de profesionales, no sabemos alcanzar el mejor trato posible.