Contenido:

¿De qué se encarga el derecho concursal?

¿Qué es un abogado concursal?

¿Qué papel juega un abogado concursal en un concurso de acreedores?

¿Cuáles son las tareas de un administrador concursal?

¿Cuáles son las funciones del administrador concursal?

Tipos de procesos concursales

 

 

¿De qué se encarga el derecho concursal?

El Derecho concursal es la rama del derecho mercantil formada por las normas sustantivas y procesales que tienen por objeto la regulación del concurso de acreedores.

¿Qué es un abogado concursal?

Es un profesional que presta asesoramiento legal en materia de acuerdos de financiación de deuda, negociaciones extrajudiciales para cancelar deudas, concursos de acreedores, planes de liquidación, quiebras, clasificación de créditos, y muchos otros. Su objetivo, debe estar principalmente basado en dar solución a los deudores y acreedores.

¿Qué papel juega un abogado concursal en un concurso de acreedores?

El abogado concursal tiene como objetivo asesorar a personas físicas como empresas cuando se encuentran en situación de insolvencia o atravesando por problemas económicos o financieros. Asesora tanto a deudores como a acreedores.

A los deudores los asesora en cuanto a:

  • Reestructuración y refinanciación, para llegar a acuerdos de pagos
  • Representación y defensa de deudores en procedimientos concursales, como la elaboración de la demanda, relación con el administrador concursal, entre otras actividades.
  • Protección de socios y administradores de sociedades en concurso.

A los acreedores los asesora en cuanto a:

  • Representación de acreedores en procedimientos concursales, tanto en fase común como en fase de liquidación.
  • Negociación de propuesta de convenio con el administrador concursal
  • Defensa de los intereses de los acreedores frente al deudor
  • Impugnación de decisiones tomadas por el administrador concursal del deudor

¿Cuáles son las tareas de un administrador concursal?

Esta figura es clave en el proceso para que una empresa continúe su actividad, el trabajo de un administrador concursal no es otro que el de analizar, evaluar y comprobar que la empresa declara en concurso todo lo que exige la ley. Normalmente esta figura es ejercida por un abogado o un economista, este abogado debe tener experiencia en derecho concursal.

¿Cuáles son las funciones del administrador concursal?

Cuando una empresa ha caído en situación de insolvencia, lo usual es abrir un concurso de acreedores, una vez que se ha procedido al nombramiento del administrador concursal por parte del juez de la causa, este profesional se encargara de estudiar la verdadera situación de la empresa y administrarla con el objetivo de que todas las partes que participan en el proceso salgan beneficiadas.

Este administrador concursal, representa a todos los intereses, tanto de los deudores como de los acreedores, por lo tanto, debe ser imparcial, su objetivo final, siempre deberá ser conseguir la mejor solución para ambas partes, teniendo siempre de supervisor al Juez que sigue la causa.

Lo primero que realiza este administrador, en la figura normalmente de un abogado concursal, es la elaboración de un informe donde indique detalladamente la situación de la empresa y las razones por las cuales considera se presento la insolvencia. Debe contar con toda la información y documentación necesaria para poder realizar dicho informe. El cual deberá constar de lo siguiente:

  • El estado contable y financiero del concursado
  • Una memoria de las decisiones que tomara como administrador concursal
  • Inventario de activos y pasivos del deudor
  • Listado de acreedores
  • Tipificación de los créditos
  • Propuesta de convenio o de liquidación
  • Firmar contratos y acuerdos mercantiles, sobre todo aquellos relativos a la venta y/o liquidación de bienes de la empresa
  • Cumplir con las obligaciones fiscales, contables y laborales propias de la administración.
  • Convocar juntas o reuniones de socios. También debe participar en ellas.
  • Implicarse en la actividad laboral de la empresa. Esta tarea incluye nuevos contratos, despidos, expedientes de regulación de empleo, etc.
  • Dirigir las acciones económicas del concursado para que pueda seguir ejerciendo su actividad y tratando de atenuar de la mejor manera posible su situación de insolvencia.

Tipos de procesos concursales

La insolvencia de una empresa trae como consecuencia el llamado a concurso de acreedores, y este proceso se inicia cuando ocurre cualquiera de estas dos situaciones:

Por insolvencia actual, la empresa ya no puede pagar sus deudas de forma regular o por insolvencia inminente, cuando el deudor prevé que en un futuro próximo no podrá hacer frente a sus obligaciones. Esta solicitud puede ser presentada por el deudor o por los acreedores. En el primer caso se trata de un concurso voluntario y en el segundo de un concurso necesario.

La auto declaración debe ser presentada ante el Juzgado de lo Mercantil de la provincia donde la empresa deudora tenga la sede social de la empresa. Las partes que intervienen en este proceso son: El Juez, y el administrador concursal.

Cuando se da el caso de concurso voluntario. Puede ser que la empresa deudora inicie el concurso para presentar un convenio. En este caso la compañía sigue con su actividad, pero el administrador concursal interviene en ella como si fuera una especie de tutor legal.

También puede suceder que la intención sea la de cesar la actividad de la empresa. En este caso el administrador concursal liquidará el activo para poder pagar a los acreedores.

Si se trata de un concurso forzoso, los órganos de administración de la empresa son suspendidos y el administrador se encarga de sus tareas.

Fases del concurso:

Fase común. el administrador presenta un informe con la situación de la empresa. Este puede sufrir cambios tras las reclamaciones presentadas por la empresa deudora o por los acreedores.

Fase convenio: los deudores y los acreedores buscan un acuerdo para que el negocio siga en funcionamiento. Esta fase puede acabar con el convenio aprobado, con lo que cesarían los efectos del concurso, o con el convenio denegado. En este último caso se abre la fase de liquidación.

Fase de liquidación: implica la disolución y la extinción de la empresa. En este caso el administrador concursal deberá elaborar un plan de liquidación. Finalizado el proceso se procede al pago de los acreedores.

Conclusión del concurso: en esta fase se juzga la actuación de los administradores de la empresa durante los años previos al inicio del concurso. El fin es castigar aquellos actos que han provocado o agravado la situación de insolvencia de la empresa.