Se dice que en los últimos tiempos ya está todo inventado, que en la actualidad ya no podemos hacer nada transgresor, nada creativo. Sobre todo en casos en los que hablamos de arquitectura de interiores.

Al hablar de arquitectura no hablamos de diseño o decoración de interiores, ya que estos campos se dedican a jugar con elementos como las pinturas, suelos, muebles y adornos para crear composiciones más o menos originales.

Al contrario de lo que mucha gente puede llegar a pensar la arquitectura para espacios interiores o diseño de interiores tiene que ir de la mano de la creatividad. Ya que será la  que nos ayude a estudiar el espacio,contando con los problemas que puedan surgir, buscar soluciones y crear un ambiente único.

 

Estudios y creatividad, van de la mano

Aunque asociemos a un arquitecto de interiores en Madrid con una educación férrea, metido dentro de planos, números, medidas se trata de una profesión que requiere mucha creatividad y originalidad.

La formación en el diseño de interiores es imprescindible, se requiere experiencia, conocimientos y práctica. Estos tres elementos serán la base sobre la que se cimienten las futuras creaciones. ¿Por qué?

Si tiramos de lógica sabremos que para poder jugar con el diseño deberemos conocer como la palma de la mano sus bases. Es como el que quiere inventar una nueva pizza sin saber hacer primero la masa madre.

Cuanta más experiencia vayamos acumulando tendremos también más ideas, de compañeros, de competidores, de antiguos compañeros… todo ello forma una base de la que podremos tirar para hacer algo nuevo.

Y con la práctica veremos si nuestras ideas son aplicables o no a la realidad. Por lo tanto una buena formación es imprescindible para diferenciar diseños estándares de diseños inspiradores.

 

¿Cómo conseguir ser creativo en el diseño de interiores?

El primer ingrediente que necesitaremos será la dedicación, olvidémonos por un momento de la visita de las musas. El esfuerzo y mucho tiempo invertido son dos elementos clave para que la inspiración nos encuentre trabajando.

En este campo la creatividad viene cuando hacemos, probamos, creamos, modificamos, destrozamos, imaginamos y cambiamos. Consiste en volver a ser niños e imaginar elementos que no deberían tener esa función ni ese lugar haciendo otra función completamente diferente.

Consiste en conocer la historia de la arquitectura de interiores (ya que a veces pensamos  que hemos sido creativos pero en realidad hicieron lo mismo cien años atrás), conocer el momento actual (ya que las modas cambian cada año), conocer las  reglas y romperlas.

Pero no vale solamente con ello,mucha gente podría denominarse entonces artista o creativo, tenemos que generar un nuevo espacio confortable, estético  y habitable. Y para todo ello hay que tener además de habilidad y talento mucha dedicación.

Si dentro de la arquitectura de interiores decidimos innovar tendremos que tener en cuenta los siguientes elementos:

  1. Conseguir equilibrar funcionalidad y originalidad. Así como elegir el concepto que queremos transmitir, los colores, los acabados, la tendencia…
  2. Tener muy presente el espacio, no debemos olvidarnos que trabajamos dentro de unas dimensiones limitadas (sin contar con el presupuesto). Un buen arquitecto interiorista visualizará cada rincón sacándole el máximo partido al espacio.
  3. La función que tendrá ese lugar, no es lo mismo construir una vivienda, que un despacho o una sala de exposiciones. Además cada lugar deberá tener una personalidad, estar pensado para aquellos que transitarán por él o vivirán allí.
  4. Versatilidad, como hemos dicho antes no se trata de esculturas, sino de espacios que pretenden ser habitables.
  5. Saber saltarse normas. Quizá sea el punto más atrevido, el que de por tierra todo el resto del artículo, en este tipo de arquitectura hay que saber todo acerca del diseño, de las tendencias, de los estándares, para luego poder dejar de un lado todas las normas y crear algo totalmente nuevo.

Tenemos en cuenta que si todos siguiéramos la línea de “esto se hace, esto no” no habría nadie que se saliese del patrón, por muchas posibilidades que éste ofreciese. Por tanto todos aquellos que han resaltado lo han hecho rompiendo normas.