El escáner corporal es una de las formas más efectivas de comenzar una práctica de meditación de atención plena. El propósito es sintonizar con tu cuerpo, reconectarte con tu yo físico y notar cualquier sensación que estés sintiendo sin juzgar. Aunque mucha gente encuentra el escáner corporal relajante, la relajación no es el objetivo principal. El objetivo es entrenar la mente para que sea más abierta y consciente de las experiencias sensoriales y, en última instancia, más tolerante. Con el tiempo y la práctica, el escáner corporal desarrollará su capacidad para concentrarse y estar plenamente presente en su vida.

Cómo practicar la meditación de exploración corporal

Como con todas las formas de meditación, hacer un escaneo del cuerpo está destinado a ser simple. A continuación hay algunas instrucciones para empezar.

 

Ponte cómodo. Es preferible que se acueste, sobre todo si hace una meditación de exploración corporal antes de dormirse. Si eso no es posible o cómodo, sentarse cómodamente también es una opción.

Respire profundamente unas cuantas veces. Deje que su respiración se haga más lenta, y comience a respirar desde su vientre en vez de desde su pecho, dejando que su abdomen se expanda y se contraiga con cada respiración. Si encuentra que sus hombros suben y bajan con cada respiración, concéntrese más en la respiración desde el vientre, como si un globo se inflara y desinflara en su abdomen con cada respiración. Para más práctica, pruebe estos ejercicios de respiración.

Lleve la conciencia a sus pies. Ahora baje lentamente la atención a sus pies. Comience a observar las sensaciones en sus pies. Si nota dolor, reconozca el dolor y cualquier pensamiento o emoción que lo acompañe, y respire suavemente a través de él.

Respire en la tensión. Si nota alguna sensación de incomodidad, concentre su atención en ella. Respire en ellas, y vea lo que sucede. Visualice la tensión que sale de su cuerpo a través de su respiración y que se evapora en el aire. Continúe cuando se sienta listo.

Escanee todo su cuerpo. Continúe esta práctica con cada área de su cuerpo, subiendo gradualmente a través de sus pies hasta llegar a la parte superior de su cabeza. Observe cómo se siente y dónde está reteniendo el estrés. Si siente alguna tensión, dolor o presión, continúe respirando en cualquier tensión, dolor o presión que sienta. Esto puede ayudarte a liberar la tensión en tu cuerpo ahora, y ser más consciente de ella en el futuro para que puedas liberarla también entonces.