Nuestro organismo necesita del alimento para poder obtener los nutrientes necesarios para poder desempeñar eficazmente la gran mayoría de las funciones que desarrolla el cuerpo, de modo que la falta de alimento puede llegar a causar grandes estragos en nuestro organismo.

Al igual que el mundo de, por ejemplo, de los cerrajeros de Leganés avanza y evoluciona, lanzando al mercado nuevos productos de alta seguridad, en el ámbito de la ciencia no hay día que no se descubran nuevas noticias que no dejen con la boca abierta como es el caso del estudio llevado a cabo por la bióloga Caroline McKeown.

Los alimentos no solo son esenciales para nuestro organismo, sino que nuestro cerebro depende básicamente de los nutrientes obtenidos a través de estos para su adecuado desarrollo, sobre todo en las primeras etapas de la vida de cualquier persona.

La falta de alimentación puede afectar muy negativamente el desarrollo de nuestro cerebro especialmente a nivel celular. Ello era algo bastante obvio, pero recientes investigaciones llevadas a cabo con renacuajos han demostrado que el daño que puede sufrir el cerebro con motivo de la falta de alimentación es un daño reversible.

En dicho estudio anterior se llegó a la conclusión de que cuando a los renacuajos se les privaba de alimento, sus células progenitoras neurales dejaban de dividirse, mientras que el crecimiento de su cuerpo se veía reducido, pero que aun así seguían vivos y su comportamiento parecía totalmente normal.

Sorprendentemente, cuando los renacuajos tenían acceso a alimentos antes de transcurridos nueve días de su nacimiento, las células del cerebro se dividian nuevamente y aceleraban como si siempre hubiera habido comida disponible. Ello es debido a que hallaron en una vía de señalización conocida mTOR, un regulador central del metabolismo celular, el crecimiento, la proliferación, así como la supervivencia.

No cabe duda de que los avances científicos nunca dejan de sorprendernos, al igual que los muchos avances conseguidos por ejemplo los cerrajeros de Getafe.