Seguramente habremos oído las maravillas que puede hacer pedir en estos tiempos una maquina de ozono para casa. El uso de estas máquinas está muy extendido en industrias, geriátricos u hospitales ya que es conocido su poder desinfectante y bactericida.

Gracias a los ozonificadores podremos  eliminar del ambiente bacterias, virus y hongos en tan solo veinte minutos. Y además  con la desaparición de estos también desaparecen los malos  olores asociados a bacterias, alimentos en descomposición, sudor…

Pero seguramente desconozcamos todavía el uso cada vez mayor que se le está dando a estas máquinas de ozono nuestros hogares. Y nos surjan dudas respecto a sus funciones, beneficios o la  forma correcta de usarlas.

Si me compro una máquina de ozono doméstica, ¿qué usos le podré dar?

El ozono actúa como  un gas oxidante sobre todas las superficies de nuestra vivienda haciendo que desaparezcan todas las bacterias y virus que pueden poner en riesgo la salud de los  componentes de nuestra familia.

No solamente consigue que nuestra vivienda quede desinfectada sino que además deja un ambiente limpio, parecerá que acabamos de ventilar la casa. La ventaja con respecto al  resto de productos que usamos es que estos enmascaran los olores y no los eliminan, por tanto no conseguimos un ambiente limpio del todo.

¿En qué estancias de mi casa puedo usar una máquina de ozono?

En TODOS, la gran ventaja de estas máquinas con respecto a los productos específicos de limpieza (tendremos que tener uno para la cocina, otro para el baño, otro para las mascotas…) es  que es eficaz en todo tipo de superficies.

Podremos usar el ozono para eliminar la mezcla de olores que dejamos  cada vez que cocinamos (aceites, pescados, carnes…),  eliminar el olor característico que tienen nuestras mascotas y que dejan impregnado  en cualquier textil que rozan.

Si fumamos podemos eliminar el olor a tabaco de las cortinas, de nuestra ropa o de los sofás e incluso usar la máquina de ozono para eliminar  el olor a gasolina y humedad de nuestros garajes y trasteros.

¿Es seguro usarlo en zonas como la cocina donde hay alimentos y agua?

Totalmente, una de las principales características de este gas es que es inestable. ¿A qué nos referimos con ello? A que en tan solo veinte minutos el ozono que entra en contacto con el aire se desvanece convirtiéndose en oxígeno.

Por lo tanto en media hora no quedará ni rastro del gas, solamente una habitación limpia y desinfectada.

Desde hace años se usa este gas como parte del tratamiento de aguas precisamente por su inestabilidad, por ello cuando lo usemos en áreas de nuestra casa con comida o con vasos de agua no nos tendremos que preocupar.

El ozono se encargará de desinfectar todo y a los veinte minutos se convertirá en oxígeno.

¿Cuál es la mejor forma de usar estas máquinas?

Todas ellas vienen pensadas para el uso doméstico. El ozono es un gas que en dosis altas tiene características irritantes para los seres vivos por ello las cantidades que producen las máquinas caseras están reguladas por organismos como la OMS para que sean dosis inocuas.

Lo primero que tendremos que comprobar es que la empresa a la que le compremos nuestro producto sea una empresa de confianza en el sector. 

Nuestra maquina de ozono para casa está diseñada para que prácticamente cualquiera pueda usarla fácilmente. Normalmente vienen con un botón de encendido y apagado y un temporizador, si no lo trae seguramente esté programada para apagarse a los veinte minutos de su uso.

Su uso no tiene más misterio, colocar la máquina en el lugar que queramos desinfectar, encenderla y dejar que actúe. Pasados veinte minutos podremos hacer vida normal, tocar todo o incluso morder las manzanas que han estado en contacto con el ozono.

Por ello es una de las mejores herramientas de desinfección si tenemos hijos pequeños o mascotas ya que no temeremos habernos dejado residuos de productos químicos en alguna superficie que se puedan llevar a la boca y contaminarse.